Publicado: 28 de Mayo de 2015 a las 08:23

El anodizado por oxidación electrolítica  es un proceso, capaz de generar recubrimientos de tipo cerámico de entre 10 y 200 μm de espesor sobre aleaciones de aluminio.


El anodizado muestra una mayor dureza, resistencia al desgaste, respuesta termo-eléctrica y comportamiento a la corrosión. Así por ejemplo, recubrimientos generados sobre aleaciones de aluminio pueden alcanzar una dureza de 1500-2000 HV100g 

Los recubrimientos  cuya composición incluye óxidos del substrato y compuestos procedentes del electrolito utilizado, se generan mediante corriente continua o alterna operando a elevados voltajes, produciéndose microdescargas eléctricas de corta duración (50 μs - 100 ms) sobre la superficie (Fig. 2).


Debido a la elevada temperatura generada en las descargas, superior a los 2000 K, y a la acción de procesos químicos y físicos  se forman fases como el corindón (α-Al2O3), en el caso de las aleaciones de aluminio, lo que mejora enormemente sus propiedades superficiales.

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Las propiedades superficiales que se consiguen con estos recubrimientos amplían el número de aplicaciones potenciales y reales de las aleaciones ligeras tanto en la industria aeroespacial (tren de aterrizaje, palas de turbina, ejes de transmisión...), como en la industria del automóvil (puertas, ruedas, camisa de pistón, cubiertas del motor...) e industria del gas y del petróleo (bombas, pistones...).


Actualmente, el grupo Caracterización, Corrosión y Degradación de Materiales de Interés Tecnológico, ubicado en la Universidad Complutense de Madrid y dirigido por el Prof. Dr. Ángel Pardo Gutiérrez del Cid, está evaluando el efecto de las variables que influyen en este proceso prestando especial atención a la caracterización de los recubrimientos y comportamiento a la corrosión en medios de interés para la industria del transporte y biomateriales.